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El vino prueba traje alternativo

En materia de packaging, muchas industrias experimentan con materiales no tradicionales. Es el caso del vino, que producto de la crisis y de la pérdida de mercado de este producto a favor de otras bebidas, busca reducir costos.
Es lo que está ocurriendo al menos en algunos países donde ya se ven marcas que, en lugar de botellas o junto con sus líneas tradicionales, lanzan vino en lata. Esta alternativa viene a sumarse al Tetra, los envases PET y otras que se mueven entre llegar a nuevos segmentos de consumidores y buscar remplazos para el vidrio.
La lata se ve como un elemento relativamente nuevo para el vino pero es largamente usado en otras bebidas como la cerveza y la gaseosa. Tratándose del vino, que requiere para ello un tratamiento especial, los pioneros son la viña californiana del cineasta Francis Ford Coppola, que lanzó su marca Sofía, y la australiana Barokes Wines.
En el primer caso, la lata busca relanzar la marca inspirada en el nombre de la hija del artista –que hoy brilla con colores propios en el séptimo arte–, ahora dirigida a un mercado juvenil. Se trata de inducir a que el consumo del vino se extienda a diversas oportunidades.
La lata, que contiene 187 cc de vino y que se puede comprar en forma unitaria o en un pack de 4 unidades, está orientada a un consumo informal, sin requerir copas o vasos.

En el caso de la viña australiana, se trata de latas de 250 mililitros, con vinos de cepas como Syrah y Chardonnay, y ya se está exportando a Uruguay y Argentina.
Se comenta que Barokes persigue combinar la conocida tradición del vino con la innovación en el packaging de modo de hacer posible el consumo individual en cualquier momento.
Algunos productores esperan que, avanzando el uso de la lata, el próximo paso sea la búsqueda de nuevos diseños que ayuden a que más personas se acerquen al vino, sea por el producto en sí o atraídas por nuevas formas de presentación.
Este pequeño cambio no ha dejado de provocar polémica, especialente por parte de quienes gustan de ciertas tradiciones en torno al consumo de vino. No obstante, sus partidarios señalan que este tipo de envase acerca al vino a quienes, no siendo catadores, disfrutan con su consumo.




