Estructurar la creación de valor
Surgido hace poco más de un año, el Centro Mayor de Innovación y Diseño (cMind) de la Universidad Mayor se creó tras la decisión de la rectoría de la universidad de separar la carrera de diseño de la escuela de comunicación, hasta entonces vinculadas.
Considerando que diseño tenía actividad propia como escuela y que podía depender directamente de la rectoría, en un esquema equivalente a una facultad, la decisión de los directores de la nueva unidad fue llamarla Centro, en lugar de facultad, y albergar allí cinco escuelas.
Diseño industrial, diseño gráfico, diseño de ambientes y animación digital, además de la escuela de diseño de Temuco, que depende de este cMind, comparten espacio e intereses con un posgrado y con los departamentos de investigación y negocios, siendo cuatro los ejes de este centro (pregrado, posgrado, investigación y negocios).
Investigación y negocio existían como experiencia anterior de manera más informal, realizándose trabajos con egresados, a quienes se orientaba su título hacia conseguir capitales semilla. Eso duró un año y se formalizó con la creación de cMind.
Alejandro Rojas, director ejecutivo, explica que este nuevo centro de alguna manera extiende a toda las carreras de diseño la filosofía que traía desde hace algunos años la carrera de diseño industrial, cuya metodología de trabajo ya estaba orientada al diseño factible.
La idea de base es que, en los primeros años el alumno debe tener la capacidad de detectar los nichos, oportunidades y prácticas humanas, y posteriormente reforzar los manejos formales, las factibilidades técnicas y las viabilidades económicas.

Desde el pregrado, concibe que su diseño tiene que ser factible y viable, incorporando durante la carrera el factor negocio, que se relaciona con mercados específicos, para lo cual el cMind ha definido como territorios estratégicos el turismo, los alimentos, interaction design y mundos virtuales.
Los dos primeros son coincidentes con las políticas de Estado, por lo tanto se entiende que en ellos existe energía país para meter recursos y voluntad para que esos sectores se desarrollen. “Si desarrollamos temáticas hacia allá y nos transformamos poco a poco en expertos en el tema, vamos a estar formando alumnos que se van a insertar directamente en mercados fértiles de grandes oportuidades”, comenta Alejandro Rojas.
Por lo mismo, trabajar en el cMind implica hacerse cargo del alumno desde que entra a la carrera hasta que sale y, desde que sale, hacerle un seguimiento con una especie de compromiso de que el egresado se inserte en el mundo productivo.
La apuesta de la Mayor en este campo es una mirada más allá de la preocupación general acerca de la empleabilidad de los agresados de una carrera, algo que a juicio de Rojas se ha entendido como una estadística de averiguar cómo les ha ido a los estudiantes después que se fueron de la escuela. “Nosotros la entendemos como que el alumno debe ser capaz de descubrir su nicho propio y generar oportunidades que no existen en el mercado. El mercado no está desarrollado para decir cuántas plazas hay en una determinada industria, pues no existe una gran industria”, señala.
Explica Rojas que la visión de esta universidad nace del convencimiento de que el diseño es una disciplina que puede aportar al desarrollo del país, incluso estructurar los procesos de creación de valor, diseñando no solo productos sino también procesos comerciales y modelos de negocio.
Como un aporte de largo plazo, la Universidad Mayor está viendo como aparecen sus primeras generaciones de egresados con una mirada de ese tipo, parte de un proceso que empezó hace algunos años y que se ve fortalecida con la creación del cMind.






