Premio al diseño industrial

Singulares extensiones de dedos que permiten transportar la comida de la boca al plato. Esos son los Pintxos al dedo, adminículos creados por el diseñador Rodrigo Alonso, de Musuc House, por encargo de las cecinas La Crianza.
Son el proyecto ganador de la categoría diseño industrial y productos del Premio Chile Diseño 2009, tercera versión del máximo certamen de la especialidad organizado por QVID.
Los Pintxos al dedo ofrecen de inmediato la manera de suprimir utensilios y eliminar la necesidad de constantemente manejar tenedor y cuchillo para transportar la comida del plato a la boca. Parecen ser una extensión del cuerpo que estaba ausente y que siempre se necesitó.
Según sus autores el desafío fue crear un producto de muy bajo costo y que permitiera una experiencia culinaria, incorporando productos de la marca La Crianza (cecinas, embutidos y otros) en su uso, pero que no descuidará nunca el carácter premium de la marca.
En la misma categoría del concurso resultaron finalistas las mesas Dipops, un sistema de mobiliario desarrollado por la agencia Brainworks Diseño Integrado para comercializar en su propia tienda.
Desarrollado por
Jorge Lay, Johanny Angulo, Javier Cortés, Sinae Song y Ricardo Miranda, el sistema permite amoblar los espacios de la vida contemporánea con alto diseño y a bajo costo.
El producto, basado en el ahorro económico en su ciclo completo: producción, armado y distribución, fue pensado además para la exportación utilizando materias primas de Chile como la celulosa.
Su destinatario son jóvenes que transitan de un lugar a otro por trabajo o estudio, familias que viven transitoriamente en un departamento o un grupo de amigos que inicia su vida fuera del alero de los padres.
También fueron seleccionados como finalistas en diseño industrial y de producto los especieros Owo-Kont, desarrollado para Owo por el diseñador Ibar Yensen Paez, de Unison Ideastudio.
Owo-Kont están fabricados en cerámica esmaltada y se inspiran en culturas y etnias precolombinas. La propuesta de este producto de uso cotidiano es combinar funcionalidad, originalidad y experiencia con una fuerte carga emocional y morfológica.
Fue diseñado pensando en un bajo costo comercial final que no segmente radicalmente a sus consumidores y permita expandir su cadena de distribución, nacional e internacional.






