19 abril, 2010 (2) Imprimir

Inspiración y tendencias

Soluciones en la emergencia

Duchas, lavaplatos, centros comunitarios de lavado de ropa. Son algunas de las soluciones para lugares que no disponen de agua corriente y que han salido a la luz a propósito de la emergencia vivida por miles de familias afectadas por el terremoto y posterior tsunami de febrero.

Los ingenios ya existían y algunos de ellos ya estaban siendo utilizados. La coyuntura de emergencia planteada por la catástrofe que azotó al país hizo que los responsables de tales desarrollos los pusieran a disposición de quienes los requerían.

Un techo para Chile, entidad responsable de las viviendas de emergencia, también está involucrada en el desarrollo de cierto diseño de impacto social. Ella  trabaja en dos frentes, el más conocido los campamentos de emergencia que se han establecido en Chile a partir de tomas de terreno, ayudando a su erradicación. Este modelo se ha exportado a varios países de Latinoamérica a través de Un techo para mi país.

Junto con ello, tiene un Centro de Innovación, en el cual trabaja en el desarrollo de productos que apoyen lo que se hace con los habitantes de los campamentos, que carecen de servicios básicos como el agua potable.

“Hemos desarrollado tres productos que han sido muy útiles en estos casos, y también muy pertinentes en emergencias como el terremoto y maremoto”, comenta Julián Ugarte, director del Centro de Innovación de Un Techo para Chile.

Uno de ellos es la ducha Halo, que mezcla elementos que están en el mercado y es una ducha con pulverizador, que da la posibilidad a los pobladores de ducharse el cuerpo y con buena presión, donde no hay agua corriente.

El diseño pertenece a dos jóvenes de Designmatters, departmento de diseño para el impacto social del Art Center College of Design, de Pasadena, California. Con esta institución, el Centro de Innovación hace un trabajo colaborativo desde hace algunos años.

Otro desarrollo es un lavaplatos hecho con dos recipientes plásticos y una estructura de alambre, que se llama reLava. Es una eficiente estación para la cocina que facilita la reutilización del agua, combinando todos los pasos del lavado de platos en una sola tarea.

El propósito de estos diseños es lograr el máximo impacto con el mínimo de recursos. Así como lo hace también el centro de lavado comunitario, donde se lava la ropa de todos los pobladores para economizar agua y espacio.

Tal como estos diseños, se trabaja también en otros productos para el manejo del agua, para su filtrado o para lograr un flujo constante de ella desde una misma fuente.

Con Designmatter, Un Techo para Chile trabaja en un programa especial que se inició con la venida a Chile de doce estudiantes y tres profesores de ese centro de California, quienes vivieron la realidad de un campamento para definir sus mayores problemas y darles soluciones creativas e industrializables a un costo muy bajo, para que resulten viables para los vecinos.

Se hicieron estudios e identificaron las necesidades más importantes que se generan en un campamento, siendo las Top 3 la ducha, el baño y la calefacción. Viaje a California de por medio, están de regreso en Chile algunas soluciones como las mencionadas.

Más que un techo, la institución generada en el Hogar de Cristo ha ido cubriendo los requerimientos que surgen de la condición de emergencia. Y para ello ha recurrido al diseño.

“En Un techo para Chile el diseño se mete el año 2005. Se hizo un concurso que se llamó Mínimo, para equipar las viviendas sociales. A partir de eso se generó un área para colaborar con la superación de la pobreza desde el diseño. Con el tiempo, Mínimo quedó chico y entonces se generó el Centro de Innovación”, refiere Julián Ugarte.

La iniciativa más nueva en esta materia, lanzada con la colaboración de instituciones y profesionales que se han ido sumando, es Crea por Chile, que busca lograr propuestas de valor aprovechando los recursos materiales disponibles.

“Sabemos cuáles son los desafíos, pero nos faltan más soluciones. Es un llamado desde el diseño hacia las otras disciplinas que pueden colaborar”, explica Ugarte.

En 30 días, plazo en que se acaban los recursos que entrega el gobierno, los interesados deben tener soluciones en el formato “Hágalo Usted Mismo” y que obedezcan a un kit de partes y piezas existentes en el mercado. Junto con ello, requerimientos de diseño mínimo, como el manual técnico de armado, su bajo costo, la funcionalidad, la fácil reproducción y escalabilidad, además de una implementación inmediata.

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Roberto Herrera Pellizzari

Y con tanta escuela de diseño en Chile, ¿por qué tienen que pedirle trabajos a estudiantes de Estado Unidos?
Sería mucho más eficiente crear lazos entre las escuelas de diseño chilenas, las que estan, sin duda, más al tanto de la situación, pueden generar mejores, más rápidos y más continuamente los proyectos necesarios para apalear el problema.

 
julián

Lo hacemos!
Trabajamos este semestre con 3331 estudiantes de diseño.
Encontramos interesante transmitir lo que estamos haciendo en Chile, a escuelas de USA. Es parte de nuestra identidad.

Abrazo,

Julián

 

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