Diseño y Negocios
Hablando de memoria
Sin duda, es más que diagramar un simple documento financiero. Porque se trata de un gran brochure que no sólo llega a los accionistas sino también a todos los posibles inversionistas interesados en una empresa.
Cristián Montegu, socio de Magia Diseño, opina que la memoria es una carta credencial de muchas empresas, por tanto el aporte del diseño en ellas es importante.
Andrea González, directora de Diseñadores Asociados, observa que las memorias responden a la personalidad de una empresa. “Hay memorias que no son muy comerciales porque los clientes tienen un carácter más bien industrial”, dice, señalando la necesidad de que el trabajo de la memoria atienda ese aspecto, como lo hace las que que esta oficina hace para la Mutual de Seguridad y para Molymet.
José Luis Bayer, de Oxígeno, señala que en su agencia se parte de un concepto unificador que potencie el mensaje central de la memoria, ejemplificando con la memoria del Bci del año 2009, que toma el concepto de Cultura de la Innovación y lo plasma en el concepto de Cómo reconocer un innovador. “En sus páginas encontramos descritas, a través de ilustraciones, las características de un innovador”, explica.
En el caso de la memoria 2009 de Copec, hecha por la misma agencia, el concepto central fue En los pequeños detalles están las grandes obras, que se graficó con páginas limpias con una pequeña imagen de un detalle que hace especial un área de negocios de Copec. Al reverso, una gran imagen muestra toda esa área.
Por cierto, esta forma de ver a la memoria como una importante carta de presentación de una compañía ha tenido su evolución, hecho que no hace más que confirmar la apreciación anterior.
Bayer, observa que la gráfica de las memorias en Chile se ha ido sofisticando cada vez más, proceso que a su juicio se ha consolidado en el concurso de memorias organizado por PriceWaterhouseCoopers y revista Gestión.
Andrea González cree ver evolución. “Si bien se tiende a mantener un tono de producto serio, hay cambios en aspectos como las ilustraciones y las infografías, es decir, la manera de incorporar la información a la gráfica”, comenta.
Sin embargo, para Bayer la situación es distinta desde el punto de vista del negocio para las empresas de diseño, pues la sobreoferta de servicios en este sentido ha provocado una depreciación en los mismos.
“Hacer una memoria implica contar con un equipo especializado, con a lo menos tres meses, numerosas reuniones, dirección de arte, confección de maquetas y supervisión constante”, resume el ejecutivo de Oxígeno.
El desafío es por ello nada simple. Según el mismo Bayer, se trata de convertir un informe financiero en un elemento comunicacional que aporte a la construcción de marca de la empresa. “Nuestro negocio es pensar, diseñar y aportar a la marca de nuestros clientes”, dice.
Para Andrea González, de Diseñadores Asociados, el reto consiste en encontrar la manera de hacer una sexta, séptima u octava memoria de una misma compañía que no repita esquemas, recursos ni ideas ya usadas. “Que sea creativa, pero que siga siendo representativa de lo que el cliente es”.






