10 mayo, 2010 (2) Imprimir

Inspiración y tendencias

El poder del análisis y la intuición

Querer que una compañía, de esas que poseen grandes marcas, se transforme en la más importante en productos con diseño requiere que el diseño sea parte de su estrategia corporativa y, con ello, de su proceso de innovación.

Más de alguna vez nos topamos con comentarios acerca de la necesidad que tienen algunas empresas de invertir más en el diseño de la empresa que en el de los productos.

Es a lo que algunos se refieren cuando hablan de entender el diseño como una herramienta estratégica más que de productividad.

De lo que se trata es de que el diseño dirija la visión y la misión de una compañía, y ello lleva a que la gestión de la misma sea vista con los ojos del diseño.

Hoy por hoy es una tendencia que se ha ido ganando un espacio cada vez más importante en la alta dirección de empresas. Tiene que ver con una mentalidad o, como lo comentan algunos, con una verdadera forma de vida.

El llamado Design Thinking, o pensamiento de diseño, está cada vez más en la boca de quienes piensan que requieren un cambio importante en la forma de hacer empresa.

Se le ha llegado a definir como una forma de enfrentar problemas de gestión tal como los diseñadores enfrentan problemas de diseño.

Si bien la tendencia es muy fuerte en el mundo más desarrollado industrialmente, en nuestro medio también tiene adeptos que lo están integrando, sea al frente de una compañía o, más comúmente, en la asesoría.

Es el caso de la agencia Magia Diseño, donde un equipo muldisciplinario de profesionales ayuda a empresas a solucionar coyunturas específicas a través de la metodología Design Thinking.

Allí, el ingeniero civil Alfredo Osorio explica que esta es una metodología colaborativa, centrada en el ser humano, que permite solucionar problemas complejos de diseño de todo tipo.

“Se pasa del típico diseñador que trabaja solo en su cuarto a un sistema colaborativo de prototipeo rápido, de aprender haciendo, que usa lo analítico pero que alimenta bastante la intuición”, resume.

Argumenta este profesional que es en el espacio de trabajo conjunto donde se genera la creatividad y la innovación, y que el Design Thinking actúa como una matriz celular que une todas las disciplinas que colaboran entre ellas.

En la experiencia de Magia, Design Thinkin ha servido para trabajar en productos tangibles, como solucionar la forma de sentarse en la oficina, e intangibles, como el diseño del servicio para una sucursal de un banco. Son fundamentales en ello la colaboración y herramientas como el boceto, el storytelling y el prototipeo.

Refiere Osorio que siendo consultor de empresas conoció en un viaje a personas que trabajan en Ideo, donde ya hace algunos años se estaba desarrollando esta metodología. Se interesó en conocerla a fondo y la compartió con Magia, donde fue implementada, tal como cuando en una compañía se implanta un sistema integrado de gestión. Algo no menor, puesto que implica un cambio cultural.

Actualmente, una oficina como Magia puede diseñar, gracias al Design Thinking, un modelo de negocios. Y aportar criterios ingenieriles al trabajo del equipo multidisciplinario que desarrolla, por ejemplo, un proceso de branding.

“Grandes compañías han usado esta disciplina para lograr un cambio paradigmático en su modelo de negocios, como ha sido el caso de IBM, de Unilever o de Procter & Gamble”, comenta Osorio.

Explica el profesional que el modelo desarrollado en Ideo se basa en tres instancias. La primera es la inspiración, donde surge el problema que motiva la búsqueda de soluciones y que lleva a la observación y a la conversación.

Luego viene la imaginación, que implica la generación, desarrollo y testeo de ideas, a través de bocetos, de prototipos, yendo de un proceso muy abstracto a algo concreto.

La instancia final es la creación, es decir, el camino que conduce desde el proyecto al resultado.

Pero este modelo se basa también en tres condiconantes. “La solución tiene que ser viable, generar un valor para el cliente y tiene que ser factible tecnológicamente”, comenta Osorio, agregando que en el centro de todo ello está el diseño innovador.




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Roberto Herrera Pellizzari

Creo que lo mas interesante del “Pensamiento de Diseño” (si es que se puede traducir así), sería verlo aplicado en una escala menor. Puesto que ya ha sido probado con la gran empresa y se sabe que funciona, ¿cómo podría ser aplicado a las pymes? Sabemos que las pymes no pueden financiar un grupo multidisciplinario que resuelva sus problemas empresariales, entonces ¿cómo sería el modelo en ese caso?

 

Estimado Roberto:

El modelo para la PYME es el mismo, y resulta muy bien. Nosotros en Magia lo aplicamos todos los días con excelentes resultados.
El Design-Thinking es una forma de vida, aplicable a cualquier solución de problema de cualquier empresa.

 

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