Educación
UDP busca el emprendimiento
Graduales cambios han hecho que, durante gran parte de la última década, la carrera de diseño haya llegado a tener la dimensión que posee en la actualidad en la Universidad Diego Portales.
Con ya 15 años de existencia, la escuela de esta disciplina, posicionada rápidamente como una de las importantes entre las privadas, mira la formación de los profesionales del diseño como un proceso que lleva a una actitud de emprendimento.
Su actual director, Federico Sánchez, quien asumió en 2004, revela que desde entonces ha procurado dar a esta unidad académica las herramientas para alcanzar un mayor estatus institucional académico, matizando el espíritu de empresa privada con que se formó en sus inicios.
Fue por ello que se generaron entonces mecanismos de evaluación propios del ámbito académico y se formalizó el consejo de escuela, que pasó a adquirir un rol más protagónico en la toma de decisiones.
En la visión de esta escuela está la idea de proveer de autonomía a los alumnos, para lo cual se ha ido generando con el tiempo un camino que les va entregando autonomía progresivamente. Mientras en primer año el profesor tiene una gran incidencia en la evalación del trabajo del alumno, en el último año no la tiene en absoluto y esta corresponde a una comisión externa.
Ello ha permitido desarrolar un modelo educativo vinculado al hacer pensando y el pensar haciendo. “Instalamos la idea de aprender a aprender, alejándonos de la sola idea de aprender a hacer sino más bien aprender a pensar”, señala Sánchez, explicando que el egresado recibe un título de diseñador y una licenciatura en diseño.
La estructura de la carrera en esta escuela contempla un plan común durante el primer año. En el segundo año se toma una de las dos menciones, que abarcan, a juicio del director de la escuela, todos los matices que el diseño contemporáneo contempla: diseño industrial y diseño gráfico.
Federico Sánchez describe el plan común como un año fundamentalmente motivacional, para que la gente se enamore del diseño a través del diseño, a través de la cultura del diseño.
El segundo año es fundamentalmente formativo-estructural, con una aproximación metodológica de la proyectación al diseño. El tercer y cuarto año son una ejercitación de las competencias adquiridas.
Al entrar a tercer año, la malla curricular comienza a vivir situaciones que Sánchez califica de raras y entretenidas a la vez. “Provocamos cruces interdisciplinarios, dentro de diseño así como entre esta carrera y las otras de la facultad (arte y arquitectura). Motivamos a los alumnos a que busquen esos cruces y opten a talleres verticales integrados, para trabajar en asuntos de orden estratégico”, explica.
En quinto año se trabaja fundamentalmente en el proyecto de título.
Desde el 2004, la malla curricular se ha ido flexibilizando gradualmente. Los talleres de primer año pasaron de uno a seis, para dar una visión muy amplia acerca de sus preferencias en el diseño.
En el segundo año, con más estabilidad en la variedad de talleres, se dispone de tres profesores para hacer dos semestres. En tercer año hay una amplia oferta de talleres verticales temáticos, que pueden tomarse desde cualquier especialidad del diseño, pudiendo el alumno seguir una sola especialidad o pasar desde uno a otro taller.
El taller de título es una vía de titulación. La otra vía es la guiatura individual, que se concursa ante el consejo de escuela. En los talleres de título hay programas de diplomado que se desarrollan paralelamente. Vale decir que en el pregrado se puede superponer el título con los diplomados y/o con el magíster que posee la facultad.
“Nuestros profesionales muestran un nivel de compromiso muy alto con la disciplina y la profesión, son muy emprendedores”, comenta Federico Sánchez, señalando que sus horizontes de egreso van más allá de la búsqueda de un puesto de trabajo sino que se aventuran en el emprendimiento.
En busca de ello es que se han generado una serie de programas con el sector púbico, así como con el mundo empresarial. “Muchos programas de cooperación buscan instalar a los estudiantes en una dimensión cercana a la real. El 90% de nuestros talleres funciona linekaedo con la empresa privadas, con marcas”, enfatiza el director de la escuela de diseño de la UDP.







