Diseño Qvid
Espacio para el diseño chileno
Como una editora de talentos se define esta empresa dedicada al diseño que posee dos sistemas de funcionamiento. Por un lado, Cómodo es un espacio de comercialización de objetos, productos y muebles de diseño, y por otro funciona como una oficina de proyectos.
Christian Erdmann, quien creó la empresa junto a Juan Pablo Fuentes, explica que cada cosa que hay en la tienda es un proyecto. Cómodo compra productos de diseño para hacer un negocio, pero también funciona como una especie de nivelador de todo lo que tiene que ver con el objeto en Chile y con la cultura de diseño.
Lo que a esta empresa le interesa es el fomento del diseño y el fomento a la cultura del diseño. “El fomento al diseño es porque fabricamos diseño chileno y lo vendemos”, dice Erdmann.
Agrega que el fomento a la cultura es porque lo que hace la empresa es “traer diseño, juntarlo con otras propuestas, buscando llegar a precios equivalentes entre unos y otros para que tengan todos un nivel similar”.
El objetivo principal de la comercialzadora es generar una apuesta de cultura del diseño, chileno y extranjero. La oficina de proyectos ha abierto sus puertas para recibir propuestas de diseño de mueble y luego editarlas para transformarlas en un productos realizables y rentables.
Muebles de diseñadores como Pablo Ovalle, Ian Tidy y Juan Pablo Fuentes, son fabricados por Cómodo y vendidos con otros de oficinas como Primate y Monito, por nombrar algunas. Pero también comparten espacio en la tienda con creadores que poseen taller e incluso showroom pero no tienen distribución, como ocurre con piezas de Pro2, Toledo o Adoro.
A la oficina de proyectos entran propuestas de mobiliario y otros productos, donde son financiados y fabricados, para hacerse luego una evaluación técnica y ser enviados a la comercializadora, cuyo objetivo principal es nivelar la cultura del diseño.
Para nivelarlo se requiere contar con producto chileno, argentino, brasilero, latinoamericano en general, y luego diseño italiano, español y alemán.
La línea de diseño es lo que permite fijar un criterio para seleccionar los productos, y esta tiene que ver, según explica Christian Erdmann, con que “todo lo que entra a la tienda debe servir para algo, con un uso fácil y cotidiano: un revistero es para las revistas, nada sofisticado, porque aún no hay una cultura para una Victorinox, por ejemplo”.
Todo lo que se ve en la tienda de Cómodo tiene que ser usable y conquistar por algún sentido. La comercializadora se ocupa de que haya allí una propuesta. Otro criterio es que no recibe nada que no tenga autoría avalada, evitando las coincidencias y las copias. La empresa, que hoy está asociada a QVID, es joven. Se inició en enero de 2008. Erdmann cuenta que tenía la idea de montar una tienda de muebles, pero entendió que debía complementarla. Se juntó con Juan Pablo Fuentes y acordaron que este último trabajara los productos.
“Armamos equipo, montamos la tienda y abrimos en julio de 2008. Partimos con la primera colección que encargamos a distintos diseñadores. Ahora estamos intentando armar una nueva colección”, refiere.
Al cumplir el primer año crearon los Premios Cómodo, como una manera de agradecer a los proveedores, evento que tuvo gran acogida.
Interesante ha sido la preocupación de los creadores de la firma por generar una imagen de marca importante, para lo que se han basado en las nuevas tecnologías, en las publicaciones digitales y en las redes sociales, donde se generan muchos comentarios.
Al cabo de dos años, Christian Erdmann observa que hay mucho interés por lo que hace Cómodo y por la manera en que lo hace. “El público se sorprende y los diseñadores tenemos al fin un espacio donde está el diseño joven funcionando. Ya no se puede decir que no exista diseño chileno”, comenta.







