Educación
Responder a las demandas del mercado
Pertenecer a una red de carácter mundial, como le ocurre a la Universidad de las Américas con Laureate International Universities, genera posibilidades de crecimiento tanto para alumnos como para profesores. Es una ventaja de la que en las escuelas de la UDLA intentan sacar partido, de manera de recoger buenas prácticas en la enseñanza.
Sergio Díaz, director de la escuela de diseño de esta universidad, comenta por ejemplo que profesores de la carrera de animación digital que imparte esta escuela han participado en Brasil en un festival llamado Animamundi gracias a gestiones de la universidad de ese país perteneciente a Laureate.
Asimismo, estudiantes de otros países han venido a Chile a experiencias específicas, tanto en animación como en diseño gráfico.
Por otro lado, Laureate tiene en otros países instituciones importantes para el mundo del diseño, como en Italia, donde compró la academia Domus. Esto muestra, según Díaz, que el grupo toma el diseño como algo muy importante.
“Lo que está llegando también ahora es capacitación para profesores, que se dicta dentro de la red Laureate. Eso puede ir creciendo con el tiempo, al menos esa es mi sensación”, señala.
Tales posibilidades pueden ser relevantes para quienes desean una formación más completa o especializada en el campo del diseño o áreas afines. No obstante, el director refiere que la escuela de diseño de la UDLA ha formalizado también convenios con empresas tendientes a incentivar un vínculo de los alumnos con el campo laboral.
La escuela trabaja por ejemplo con Ideazzione, socia de QVID, que funciona como incubadora para estudiantes de las ramas tradicionales del diseño, que son diseño gráfico y diseño de productos.
En el caso de la especialidad de animación digital, que la escuela ha desarrollado en los últimos años, existe también una alianza con Cubo Negro en un principio y ahora con Spondilum, que es una empresa que surgió de Cubo Negro. “Logramos un poco el modelo que tienen las escuelas de salud, de generar un campo clínico”, comenta Sergio Díaz, quien señala que una experiencia notable fue el trabajo de animación que se hizo para Teatro Cinema y su obra “El hombre que daba de beber a las mariposas”, que ha dado la vuelta al mundo, y que fue hecho con alumnos de esta escuela.
Al margen de ello, la empleabilidad es un tema que genera cierta inquietud en la escuela. Explica Díaz que allí están reatroalimentándose permanentemente con el seguimiento que hacen a alumnos egresados de la escuela. Al margen de vigilar la colocación laboral, saber y conocer lo que están haciendo les permite vislumbrar en qué puede estar la escuela en el futuro.
Esa actitud de prospección futura le permitió por ejemplo a esta escuela desarrollar la carrera de animación digital, donde ha descubierto un interés importante de alumnos, algunos de los cuales al egresar ingresaron a trabajar a canales de televisión para departamentos que hasta hace un tiempo no existían, como la animación de prensa.
Fue la demanda la que hizo a la escuela tender a esta línea, a partir de lo cual se armó, por ejemplo, una productora para crear una serie de televisión infantil que ahora está en Canal 13, que se llama Flippo.
Se trata de un giro que ha ido dando la escuela dada la evolución de las tecnologías y por ende de los intereses que ello trae aparejado por parte de los alumnos, quienes ingresaron a estudiar a una de las dos áreas o menciones que tiene la escuela desde sus orígenes, diseño gráfico y diseño de productos.
Explica Sergio Díaz que la escuela de diseño de la UDLA tiene como orientación principal responder a la demanda de mercado, a lo que está pasando en Chile. Que busca dar las herramientas para que los alumnos trabajen en satisfacer ciertas necesidades. La mayoría de los cursos son aplicados, al margen de que algunos sean más teóricos sobre comunicación o semiótica.
“La carrera tiene cuatro años y conforme avanza en el tiempo se vuelve cada vez aplicada”, comenta Díaz.
En primer año hay un plan común, como en casi todas las escuelas, en el segundo hay una carga hacia el diseño web, en el tercero se dan las dos menciones (gráfica y producto) y el cuarto año es aplicado, un taller integrado que en la práctica lo hace una oficina de diseño. Actualmente es Ideazzione, que hace a los alumnos integrar sus conocimientos y aplicarlos a áreas como merchandising, retail y envases.
Diseño de productos, que puede ser igualado a diseño industrial, es el nombre que se dio a la especialidad principalmente pensando en que sea una formación más relacionada con lo que es posible hacer en un país como Chile, donde no existe por ejemplo una industria automotriz.
Como desarrollo futuro, la escuela está explorando también en el diseño de ambientes y en el diseño de indumentaria, que se puede ver como un complemento al diseño de vestuario, que en Chile no se ve como algo con mucha proyección, según señala Sergio Díaz.
“Estamos atentos a las tendencias y vemos la manera en que la carrera se alimenta y se retroalimenta. Es una de las competencias del hacer escuela. Y hay que saber detectar las modas pasajeras y las tendencias que pueden crecer más”, comenta el director de la escuela de diseño de la Universidad de las Américas.







