Diseño Qvid
Interdesign: pionero del interés por el buen diseño

Esta tienda, que hoy ocupa el espacio que antes tuvieron dos casas, nació hace 31 años y es un referente, no solo en Chile sino también afuera. Trajo en sus inicios productos de Alemania y luego de otros países de Europa.
Sus proveedores a veces no entienden que en un rincón del mundo como Chile pueda existir interés por el tipo de productos que en ella se venden. Efectivamente, trabaja en general con artículos de precios bastante elevados, pero lo que sus clientes buscan está más asociado a la calidad que a un precio que le otorgue cierta exclusividad o estatus.
Sebastián Núñez, gerente general y propietario de Interdesign, comenta que existen personas que ven el buen diseño como una inversión y por eso no es extraño que algunas compren en épocas de crisis, porque así protegen su dinero.
Dado que muchos de sus productos tienen una lenta salida a través de particulares, la tienda hace una parte mayoritaria de sus ventas mediante la representación de importantes marcas de iluminación técnica y decorativa que ofrece al mercado corporativo.
En este rubro ha logrado también un muy buen posicionamiento, llegando su showroom de iluminación a ser reconocido por especialistas internacionales. En él se exhiben, instalados en sus respectivos lugares, distintos ejemplares de cielo, de pared, de vitrina o interiores.
En ese mismo sentido se ha dedicado con fuerza al negocio de desarrollar variados tipos de proyectos decorativos y de interiorismo, así como asesorías para los profesionales de dichas áreas.
Pero no todo es prohibitivo en esta tienda, que desde hace poco forma parte del QVID. “Tratamos de ser también bastante democráticos en términos de precios. Tenemos una ventana con artículos accesibles para gente joven que le interesa el diseño y que le gusta coleccionar objetos de diseño original y de valor”, dice Núñez.

Ciertamente se vive hoy un auge del diseño y del consumo del mismo, algo que reconoce el gerente general de Interdesign, comentando que en los años 80 el diseño en Chile no existía.
“En la época en que parte Interdesign, la gente empieza a viajar y a educarse más, y ve que afuera hay algo que acá no existe, que es el diseño”, señala, recordando que por esos tiempos el único tipo de mueble que existía acá era el clásico de madera para oficinas, con muy poco diseño.
En los últimos años observa Núñez que el diseño está por todas partes. No solamente en productos, sino también en el uso de la gráfica, en la iluminación, en la manera de vestir de la gente, en la forma en que se sirven los platos en un restaurante.
Afirma que el diseño contemporáneo está permeando todos los ámbitos, que hay muchas tiendas de decoración, de diseño, y hay también tiendas que venden imitaciones chinas porque se dan cuenta que es un negocio.
Sin embargo, en medio de esta ebullición de diseño, a la comunidad de diseño la nota aún muy dispareja, pues es muy fuerte en la gráfica y en los servicios, pero débil en el tema industrial, en el diseño de productos. Esto lo atribuye a la estructura netamente importadora de productos de la economía chilena.
Si bien reconoce la existencia de un grupo de diseñadores industriales buenos, como Rodrigo Alonso, Orlando Gatica, Nicolás Hernández, Sebastián Errázuriz o Juan Pablo Fuentes, lamenta que haya que hablar de un puñado muy reducido, en circunstancias que en Chile existen numerosas escuelas de diseño.
“Al año hay miles de egresados, pero ¿cuántos buenos diseñadores de productos hay? Esto es complicado y quizás la falencia mayor está en lo que se enseña en las escuelas”, reflexiona.
Con todo, su expectativa de participar en el QVID a través de Interdesign es tomar parte en la evangelización en torno al diseño, lo que forma parte de su identidad, pues acogen a los estudiantes que van a la tienda con sus profesores, ha hecho muestras de diseño, como las que se montaron en el Centro Cultural Palacio La Moneda hace un par de años y en el MAC de Valdivia.
“No es simple, porque en Chile es un mercado muy pequeño, muy de nicho y muy conservador. Las casas en su mayoría son con teja chilena, tienen cuadros de cacería inglesa y muebles estilo Luis XV”.
Pero de a poco se va evangelizando y eso le interesa a Interdesign; colaborar, formar masa crítica para educar y que la gente sepa qué es una copia, y que haya mayor rigor en eso.
“La PDI requisa y destruye películas piratas, pero hay gente vendiendo muebles e iluminación piratas en tiendas establecidas”, alega Sebastián Núñez, para quien la pregunta es cómo se protege en Chile algo que en otro país está protegido, pues es impensable que en Italia se encuentre una copia china de un mueble.
Sabremos entonces de los aportes que Interdesign hará en el futuro, a través de su participación en QVID, a la difusión del diseño. Tal como lo ha venido haciendo en forma independiente en los últimos años, en especial el 2010, cuando cumplió sus 30 años de vida.
Todo un hito del diseño en la misma avenida Isidora Goyenechea que la vio nacer.





